Finanzas en Semana Santa

Julyanix Ramírez Paulino
Financista

“Gasta siempre una moneda menos de la que ganas”.  (Cesare Cantú)

Es una época que indica reflexión espiritual por la Resurrección de Jesús, pero para un gran número de personas la semana santa se convierte en un período de diversión, en el cual lo toman para descansar, vacacionar, y/o relajarse. Esto conlleva gastos económicos, los cuales a veces no son programados, y como consecuencia, se convierten en dolores de cabeza post semana santa. En concordancia con lo antes mencionado, se plantean dos aspectos que deben ser considerados al incurrir en este tipo de gastos económicos, sin afectar bruscamente sus finanzas personales.

Elaboración del presupuesto con el apellido de “semana santa”. Es meramente una programación financiera (con antelación), en la que no solo es identificar los gastos a incurrir, sino también crear una paleta de opciones, para que de este modo pueda determinar cuál es la que mayor le favorece, tanto en términos monetarios como en la comodidad y/o disfrute de la actividad.

Cumplimiento del presupuesto. De nada sirve que elabore una programación y que ejecute lo inverso, debe de cumplir con el mismo. Si en dicho caso excede lo estimado, que sea por emergencias que se escapan de su propio control.

Post control financiero. Es importante que luego de culminar el disfrute, corrobore que ha cumplido con lo mencionado en el programa, respecto a los gastos estimados; esto será de utilidad para la semana santa del año siguiente, con la finalidad de que pueda visualizar los aspectos a mejorar en sus finanzas.

 

 

Deja un comentario