Merary Diaz

Todos los seres humanos estamos buscando lo mismo: ser felices. Algunos estarán de acuerdo en que teniendo cubiertas todas las necesidades materiales (buen vehículo, casa, ropa, dinero, comida, amigos, lujos, belleza y bienestar) serán verdaderamente felices. Seamos realistas, nos idealizamos con este tipo de pensamientos y vivimos cada día tratando de alcanzar todo eso que nos falta.

Es bueno vivir cómodamente y esforzarse por obtener estas cosas, pero ¿y qué si no puedo obtenerlo todo?, o si estoy en el camino, mientras lo alcanzo, ¿puedo ser feliz? Contrariamente a lo que he escrito más arriba, debo rectificar este pensamiento porque la verdadera felicidad es completamente inversa a los que creemos, aunque suene irónico, poco tiene que ver con las posesiones, tiene que ver con el arma más poderosa: tu actitud ante la vida, tu percepción del mundo exterior y con llevar un estilo de vida diferente al que la sociedad nos vende (el consumismo).

La felicidad está ligada a una transformación en nuestra manera de pensar y de vivir. He conocido personas que tienen todo y no son felices y personas con muy poco que sí lo son. Incluso, reconocidas figuras públicas que han obteniendo fama y éxito, pero un día decidieron quitarse la vida porque simplemente su estima y sus pensamientos fueron pisoteados y se auto condenaron a vivir miserablemente.

En cambio, dejen que el Espíritu les renueve los pensamientos y las actitudes. Efesios 4:23

No podemos apartar una realidad, hay ocasiones en que vendrán problemas, momentos pocos placenteros, y que por supuesto, emocionalmente podrán afectarnos, pero es justo aquí donde nuestro interior se hace sentir y donde debemos obtener la suficiente seguridad personal para amarnos adecuadamente y saber que se puede cambiar el curso de las cosas,  transformando nuestra mente y convirtiendo un momento triste, doloroso, o un fracaso, en una experiencia que nos hará más fuertes para seguir avanzando con una buna actitud.

Como leí por ahí: “Para fortalecer el carácter debemos reconocer que los errores son parte natural de la vida y hay que saber cómo reaccionar cuando ocurren”.

En la Biblia hay un personaje llamado Pablo que expreso lo siguiente:

Sé lo que es vivir en la pobreza, y lo que es vivir en la abundancia. He aprendido a vivir en todas y cada una de las circunstancias, tanto a quedar saciado como a pasar hambre, a tener de sobra como a sufrir escasez.  Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”. Filipenses 4: 12-13.

En resumen, ir en busca de la verdadera felicidad requiere:

  1. Luchar por obtener todo lo que te propongas, pero no creas la mentira de que eso te hará más feliz. Cuando lo obtengas te darás cuenta que seguirás anhelando más cosas y que definitivamente nada material puede llenarte más que lo espiritual.
  2. Muéstrate agradecido. Reflexionar en los aspectos positivos de nuestra vida y ser agradecidos por las muestras de bondad que recibimos nos hace más felices. Estemos más pendiente a lo bueno, que a lo malo.
  3. Procura tener gozo y paz en tu interior.
  4. Ama y déjate amar.
  5. No permitas que la envidia te dañe.
  6. Haz las cosas que más te apasionen en la vida.
  7. Mantente contento con tu presente y enfoca metas alcanzables.

 

Merary Díaz

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