Julyanix Ramírez Paulino

Financista

Si un hombre no sabe qué puerto busca, cualquier puerto es bueno”. (Séneca)

Ha iniciado un nuevo año, lo cual conlleva trazarse nuevos metas que implican estrenar ciclos. Se sugiere que estas novedades se apliquen en todos los aspectos como: en la vida personal, espiritual, familiar, profesional y sobre todo, en la vida financiera.

Actualmente, existe un gran número de personas que tienen el deseo de alcanzar ciertas cosas u obtener mejoras en sus vidas, pero no se sientan a plasmarlo ni a utilizar la creatividad para desarrollar un plan que los lleve a esas metas por lograr, de tal forma que es fundamental elaborar un esquema que permita el alcance de cualquier tipo de meta, como el siguiente:

  • Listar las metas. Esto indica pensar en lo que se desea lograr, ya sea a corto o mediano plazo, lo importante es ponerle tiempo a cada meta. Es necesario que cada una sean alcanzables, que estén en esa lista por un propósito y no porque sí, ni mucho menos por un capricho, por eso hay que definir de forma minuciosa e inteligente las metas a considerar.
  • Desarrollar un plan. No es más que pautar una ruta que al final de esta te lleve a la meta mencionada en la lista. Esto será como un juego real, en el que las estrategias son esenciales, ya que el camino no siempre es tan fácil como se piensa, debido a que existirán algunos momentos de decaída, lo que implica estimar estrategias para cualquier imprevisto de esta índole.
  • Ejecutar el plan. Luego de tener las estrategias del juego, pues toca llevarlo a la acción, esto será un paso más cerca para alcanzar el blanco (el objetivo). Esto es sin presiones, más bien es mejor disfrutar de la ejecución del plan.
  • Tachar lo realizado. Esto refleja organización, actualización de las metas alcanzadas y conocimiento sobre las metas que faltan por cumplir. Algunas personas no consideran esto como relevante, pero en realidad lo es, ya que ofrece claridad sobre las metas cumplidas y las que no.
  • Celebrar las metas alcanzadas. No todo es sacrificio y trabajo, también es importante la felicitación hacia ti mismo por el hecho de alcanzar cada una de las metas plasmadas, necesariamente no  hay que celebrar al cumplir con la lista completa, sino todo lo contrario, cada vez que alcances una meta pues lo celebras y te felicitas, ya que también inconscientemente esa alegría mantendrá la motivación constante para las próximas metas que faltan por cumplir. Así que acostúmbrate a decirte: “Lo logré y voy por más!”

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